Portal    Foro    Descargas    MEDALLAS    Buscar    Registrarse    Conectarse
Publicar Nuevo Tema  Responder al Tema Página 1 de 16
Ir a la Página 1, 2, 3 ... 14, 15, 16  Siguiente
Ir a la página   
NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS
Autor Mensaje
Responder Citando  
Mensaje  NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
A las 22:30 horas del miércoles 28 de noviembre de 1979 la banda terrorista ETA ametrallaba en el Bar Izaro de Azpeitia (Guipúzcoa) a tres jovencísimos guardias civiles que habían ido al establecimiento con la mujer de uno de ellos. Una veintena de disparos acabó con la vida de ANTONIO ALÉS MARTÍNEZ, ÁNGEL GARCÍA PÉREZ y PEDRO SÁNCHEZ MARFIL que, en compañía de la mujer de Pedro, habían ido a cenar al establecimiento. Los tres guardias civiles estaban destinados desde hacía poco tiempo en el puesto de la Guardia Civil de Azpeitia.
 
El Bar Izaro, a las afueras de la localidad guipuzcoana, era frecuentado por emigrantes y por miembros de la Guardia Civil. Minutos después de que los guardias civiles pidieran una consumición en la barra, entraron en el local cuatro individuos que, tras pedir la suya, pagaron y salieron a la calle. En breves segundos, entraron de nuevo en el bar empuñando las armas que habían dejado dentro de un vehículo estacionado en la puerta. Tras separar violentamente del grupo a la mujer del agente Sánchez Marfil, los terroristas empezaron a disparar por la espalda y a escasa distancia a los tres guardias civiles, que no tuvieron tiempo de darse cuenta de lo que pasaba. Pese a que los agentes fallecieron casi en el acto, al caer al suelo los fueron rematando con otro disparo en la cabeza.
 
Una vez cometido el atentado, los cuatro terroristas se dieron a la fuga en un Seat 124 de color azul que había sido robado unas horas antes con la ayuda del etarra Juan María Tapia Irujo. Tapia Irujo, además, había alojado a los asesinos en su domicilio.
 
La mujer de Pedro Sánchez, presa de un ataque de nervios, salió a la calle a pedir ayuda. Se encontró con dos dotaciones de la Guardia Civil que en ese momento pasaban casualmente por la puerta del bar e inmediatamente se hicieron cargo de la situación. Lo más triste de este asesinato es que, pese a que el bar estaba lleno de clientes a esa hora de la noche y a que los terroristas actuaron a cara descubierta, ninguno de los testigos quiso colaborar con la Guardia Civil ni proporcionar ninguna descripción de los asesinos de la banda. No obstante, gracias a la recogida de huellas, que en esos momentos no llevaron a ninguna parte, muchos años después, en abril de 1993, pudo determinarse que uno de los asesinos de los tres guardias civiles era Pedro María Leguina Aurre, alias Kepatxu, huido hasta que, en 1999, fue detenido por la Policía francesa.
 
En el lugar de los hechos se recogieron dieciocho casquillos de bala del calibre 9 milímetros parabellum y un cargador de pistola con doce cartuchos. El médico que reconoció a los guardias civiles en el propio bar señaló que cada uno de ellos tenía seis o siete impactos de bala en el cuerpo, además de dos orificios en la cabeza.
 
Al tener conocimiento del asesinato, el alcalde de Azpeitia decidió suspender, por precaución, una manifestación pro-amnistía prevista para el jueves 29 de noviembre en la localidad, el mismo día en el que se iban a celebrar los funerales por los guardias civiles, y señaló que lo hacía porque, de lo contrario, "podía ocurrir una masacre".
 
A primera hora del jueves 29 de noviembre quedó instalada la capilla ardiente en el Hospital Militar de San Sebastián. Ese mismo día se celebraron los funerales por el alma de los tres guardias civiles en un ambiente de enorme tensión. Nada más finalizar la ceremonia religiosa, a la que asistió el capitán general de la IV Región Militar, teniente general Antonio Pascual Galmes, los restos mortales de los tres jóvenes guardias civiles fueron trasladados a sus localidades de origen para ser enterrados. En el momento en que los féretros cubiertos con la bandera española eran introducidos en los furgones fúnebres, militares y guardias civiles en posición de firmes dieron vivas al Rey y a España, que fueron contestados por algunos familiares de las víctimas. Algunas mujeres de guardias civiles expresaron de viva voz su opinión de que el Rey no les ayudaba, y un militar de graduación comentó a otro compañero que no les faltaba razón por protestar en estos términos.
 
En el año 1988 la Audiencia Nacional condenó, en calidad de encubridor, a Juan María Tapia Irujo a 9 años de prisión y, subsidiariamente, al pago de indemnizaciones a los herederos de las víctimas. En el año 2003 fue condenado Pedro María Leguina Aurre, Kepatxu, a tres penas de 30 años. A Leguina Aurre se le atribuyen 14 asesinatos. Tras exiliarse a México, fue detenido en el aeropuerto de Orly (Francia) portando documentación falsa. Francia sólo aceptó conceder su extradición por el asesinato de los tres guardias civiles, considerando que el resto de sus crímenes habían prescrito. En su sentencia de 2003, la Audiencia Nacional consideró probado que en 1979 Leguina formaba parte de un comando que operaba en la provincia de Guipúzcoa y que estaba integrado también por Miguel Antonio Goikoetxea, alias Txapela, Ignacio María Gabirondo, Donibane, Carlos Lucio Fernández, Zarra, y una quinta persona no identificada. Los etarras, que se alojaban desde septiembre de 1979 en el domicilio del ya condenado Juan María Tapia Irujo en la localidad guipuzcoana de Cizúrquil, decidieron atentar contra los guardias civiles que frecuentaban el Bar Izaro de Azpeitia. Para ello, el 28 de noviembre se apoderaron a punta de pistola de un vehículo en Usurbil y dejaron a su dueño atado a un pino en el monte Burunza. Desde Usurbil, los terroristas se trasladaron a Azpeitia y,  mientras el etarra cuya identidad se desconoce permanecía al volante del coche, los otros cuatro entraron en el bar. Ahí esperaron a los guardias civiles. Una vez que comprobaron que habían llegado al local "dos de los terroristas vuelven al automóvil, donde recogen la bolsa con armas, regresan al bar, se acercan adonde están sus dos compañeros [y] les entregan disimuladamente el armamento", explica la sentencia. Ya con las armas en sus manos, los cuatro etarras dispararon súbitamente por la espalda y desde cerca contra los tres guardias, quienes reciben al menos 18 disparos en todo el cuerpo "que causan la muerte inmediata de las víctimas, a las que, no obstante, rematan una vez están en el suelo", destacó el tribunal en su sentencia.
 
Antonio Alés Martínez, de 19 años, era natural de Cuenca, aunque su familia residía en Valencia. Estaba soltero.
 
 
 
 
 
 
 


Ángel García Pérez, de 20 años, era natural de Vitigudino (Salamanca). Estaba también soltero.
 
 
 
 
 
 
 


Pedro Sánchez Marfil, de 20 años, era natural de Moreda (Granada). Estaba casado con María Luisa desde cuatro meses antes. Su mujer estaba embarazada del primer hijo de la pareja, Pedro David.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
Y a estos hijos de p...... les han puesto un despacho en ayuntamientos y asiento en el congreso gracias a quien ya sabemos. Espero que algún día haya justicia divina o de cualquier tipo y pagen todo el daño que han hecho tanto etarras como políticos.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
Gracias, querido gobierno, por darle alas otravez a esta calaña, de verdad, muvhas gracias, puto Mr. Bean




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
reydecopas Escribió: [Ver Mensaje]
Gracias, querido gobierno, por darle alas otravez a esta calaña, de verdad, muvhas gracias, puto Mr. Bean

en todos los temas te tengo que decir que ole!! tus respuestas




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
dentro de la guardia civil, van a tener dificil encontrar agentes, esposas, hijos, madres, padres, hermanos etc.......que olvidemos y perdonemos. Yo he vivido la época de apogeo de esos canallas, he vivido en el pais vasco desde el año 85 hasta el 88 ( lo justito para pillar el caracter preferente) y no olvidaré el odio que sentían ante nosotros, podría mencionar detalles hasta cansarme así que perdonen los que quieran PERO YO NO :spain:




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
`

       :altoi:   Y pensar que estos asesinos (o sus cachorros) se sientan en Ayuntamientos y ahora en el Congreso, gracias a los
                   Sres. Magistrados del Constitucional nombrados por el Psoe, me pone enfermo.  Pero más enfermo me pone que
                   AQUI, en este foro, algunos foreros escriban que los votantes de estos Hijosputas son mejores que los votantes del
                   PP..............Maldita sean todas sus castas........me refiero a estos asesinos etarras y sus cachorros.......y sus votantes.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
Yo no soy Guardia y no perdono a esa calaña todo el daño y sufrimiento por los asesinatos cometidos por esos h.p.


¡¡¡ Viva la Guardia Civil y viva España !!!

Saludos y buen servicio





____________
Maestro de nada y aprendiz de todo
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado Visitar sitio Web del Usuario
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
Josanton Escribió: [Ver Mensaje]
`

       :altoi:   Y pensar que estos asesinos (o sus cachorros) se sientan en Ayuntamientos y ahora en el Congreso, gracias a los
                   Sres. Magistrados del Constitucional nombrados por el Psoe, me pone enfermo.  Pero más enfermo me pone que
                   AQUI, en este foro, algunos foreros escriban que los votantes de estos Hijosputas son mejores que los votantes del
                   PP..............Maldita sean todas sus castas........me refiero a estos asesinos etarras y sus cachorros.......y sus votantes.


El inutil de Mr. bean se jugó ganar las elecciones al falso "proceso de paz" y mira el resultado: ETA GOBERNANDO Y EN LAS ELECCIONES EL MAYOR RIDICULO EN LA HISTORIA DEL P$OE.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
Un dia como hoy:

A las dos y media de la tarde del 30 de septiembre de 1992 la banda terrorista ETA asesinaba en Madrid al músico y subteniente jubilado de la Guardia Civil MIGUEL MIRANDA PUERTAS haciendo explotar un coche-bomba a pocos metros del portal de su domicilio, un bloque de viviendas del barrio de Moratalaz en el que vivían miembros de la Benemérita y funcionarios del Ministerio de Interior.
 
Miguel Miranda iba acompañado del cabo Julián de la Calle Martín. Ambos volvían, vestidos de paisano, a sus respectivos domicilios para almorzar. La deflagración a distancia del coche-bomba mató en el acto a Miguel Miranda e hirió de gravedad al cabo Julián de la Calle, de 51 años. El cabo, natural de la localidad de El Barco de Ávila (Ávila), casado y con tres hijos, sufrió heridas graves en las piernas. Según el parte facilitado por el Hospital Gregorio Marañón su estado era "muy grave".
 
Otras dos vecinas –Juana Galindo, de 73 años, y Azucena Calvet, de 18– resultaron también heridas, aunque de menor gravedad. Numerosos vecinos tuvieron que ser atendidos por cortes producidos por los cristales rotos, ya que la onda expansiva hizo añicos centenares de ventanas y vidrieras de terrazas de los bloques colindantes. Además, una docena de coches quedaron destrozados y otros veinte sufrieron diversos destrozos.
 
En la zona donde se colocó el coche-bomba, además de las viviendas de los guardias civiles y funcionarios del Ministerio de Interior, había tres colegios. La explosión se produjo en la calle Luis de Hoyos Sáinz, callejón sin salida que se utiliza para aparcar y como acceso a la estación de metro de Pavones. El coche usado para cometer el atentado fue robado en Madrid a mediados de noviembre y los terroristas lo accionaron a distancia cuando los dos guardias civiles salían del metro. Uno de los hijos del subteniente fue quien reconoció los restos de su padre, cuyo cuerpo quedó atrozmente mutilado.
 
Al día siguiente del atentado se produjeron numerosos actos de protesta. Unas dos mil personas que vivían en el barrio de Moratalaz se concentraron en el lugar en el que se produjo la explosión convocados por varias asociaciones de vecinos. En el País Vasco, unas veinticinco mil personas participaron en los 128 actos convocados por la Coordinadora Gesto por la Paz.
 
El atentado fue muy similar al que había cometido ETA en el aparcamiento del hipermercado Jumbo en la zona norte de Madrid el 9 de junio de ese mismo año, en el que resultaron heridas trece personas, diez de ellas militares.
 
La banda terrorista ETA reivindicó el asesinato de Miranda Puertas y otros atentados en un comunicado enviado al diario Egin el 16 de diciembre.
 
Miguel Miranda Puertas, de 64 años, era natural de Granada. Estaba casado con Natividad del Moral y tenía cuatro hijos. El subteniente músico se encontraba en la reserva activa desde diez años antes de ser asesinado. El funeral por su alma se celebró en Manzanares (Ciudad Real), donde vivían algunos de sus familiares y donde fueron inhumados sus restos mortales. En 2008 la Junta de Distrito de Moratalaz aprobó dar el nombre del subteniente asesinado a unos jardines próximos al lugar del atentado, en el que se plantó un olivo en su memoria. Al acto asistieron la viuda y uno de los hijos de Miguel, además del cabo herido en el mismo atentado, Julián de la Calle Martín, que quiso recalcar que "Miguel eligió la Guardia Civil para defender los derechos y las libertades de todos los españoles. Hay que cortar de raíz la crueldad, la barbarie y el salvajismo de ETA, sin negociaciones" concluyendo con un "¡Viva Miguel y viva la Guardia Civil!", casi entre lágrimas. Miguel Miranda fue la vigesimosexta y última víctima mortal de la banda en el año 1992.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
No os preocupeis tanto, relajaros, haced como en la no negociacion del 98, ya sabeis, entonces no hubo negociacion, ni traicionaron a las victimas, ni existia HB, ni se dijo que no baria vencidos, nadie se ofrecio a ser generoso con los asesinos (perdon MOVIMIENTO VASCO DE LIBERACION).

Se me caen al suelo de ver como utilizais el terrorismo para atacar a quien no piensa como vosotros. Si quereis votar al PP perfecto, pero las vicitmas son de todos los colores, y sobe todo NO SON VUESTRAS.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
Da igual PP que PSOE, que nadie se engañe, son la misma basura!!! juegan con nosotros como marionetas y les da igual toda la sangre derramada por tods lo G.C, sólo quieren poder.Ninguno de estos partidos a tenido cojon......... de instaurar la pena de muerta contra esta panda de hij......de pu.......




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
pepote1980 Escribió: [Ver Mensaje]
No os preocupeis tanto, relajaros, haced como en la no negociacion del 98, ya sabeis, entonces no hubo negociacion, ni traicionaron a las victimas, ni existia HB, ni se dijo que no baria vencidos, nadie se ofrecio a ser generoso con los asesinos (perdon MOVIMIENTO VASCO DE LIBERACION).

Se me caen al suelo de ver como utilizais el terrorismo para atacar a quien no piensa como vosotros. Si quereis votar al PP perfecto, pero las vicitmas son de todos los colores, y sobe todo NO SON VUESTRAS.


      No sé exactamente que se te puede caer al suelo, evidentemente algo que no tienes no.  ¿De qué coño hablas de que si votar a PP o dejar de votar?
              estamos hablando de QUIEN HA PERMITIDO A ESTOS CRIMINALES SENTARSE EN EL PARLAMENTO y esos tienen nombre y apellidos y no son del PP.
              En cuanto a lo de que los muertos NO SON NUESTRO.....te puedo garantizar QUE ALGUNOS SI SON.....pero al parecer tuyos NO.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
Josanton Escribió: [Ver Mensaje]
pepote1980 Escribió: [Ver Mensaje]
No os preocupeis tanto, relajaros, haced como en la no negociacion del 98, ya sabeis, entonces no hubo negociacion, ni traicionaron a las victimas, ni existia HB, ni se dijo que no baria vencidos, nadie se ofrecio a ser generoso con los asesinos (perdon MOVIMIENTO VASCO DE LIBERACION).

Se me caen al suelo de ver como utilizais el terrorismo para atacar a quien no piensa como vosotros. Si quereis votar al PP perfecto, pero las vicitmas son de todos los colores, y sobe todo NO SON VUESTRAS.


   :altoi:   No sé exactamente que se te puede caer al suelo, evidentemente algo que no tienes no.  ¿De qué coño hablas de que si votar a PP o dejar de votar?
              estamos hablando de QUIEN HA PERMITIDO A ESTOS CRIMINALES SENTARSE EN EL PARLAMENTO y esos tienen nombre y apellidos y no son del PP.
              En cuanto a lo de que los muertos NO SON NUESTRO.....te puedo garantizar QUE ALGUNOS SI SON.....pero al parecer tuyos NO.


+1




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
pitumanu Escribió: [Ver Mensaje]
Josanton Escribió: [Ver Mensaje]
pepote1980 Escribió: [Ver Mensaje]
No os preocupeis tanto, relajaros, haced como en la no negociacion del 98, ya sabeis, entonces no hubo negociacion, ni traicionaron a las victimas, ni existia HB, ni se dijo que no baria vencidos, nadie se ofrecio a ser generoso con los asesinos (perdon MOVIMIENTO VASCO DE LIBERACION).

Se me caen al suelo de ver como utilizais el terrorismo para atacar a quien no piensa como vosotros. Si quereis votar al PP perfecto, pero las vicitmas son de todos los colores, y sobe todo NO SON VUESTRAS.


      No sé exactamente que se te puede caer al suelo, evidentemente algo que no tienes no.  ¿De qué coño hablas de que si votar a PP o dejar de votar?
              estamos hablando de QUIEN HA PERMITIDO A ESTOS CRIMINALES SENTARSE EN EL PARLAMENTO y esos tienen nombre y apellidos y no son del PP.
              En cuanto a lo de que los muertos NO SON NUESTRO.....te puedo garantizar QUE ALGUNOS SI SON.....pero al parecer tuyos NO.


+1

Me dais  nauseas quienes haceis politica con los muertos.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  Re: NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS 
 
El miércoles 24 de diciembre de 1986, a las 20:40 horas, una bomba colocada por miembros de la banda terrorista ETA en un Pryca del centro comercial Mamut de Oyarzun (Guipúzcoa) segaba la vida del guardia civil JOSÉ ANTONIO PEÑA MEDINA. La explosión provocó heridas leves a dos empleados del establecimiento, Simón Arasti y Calixto Sánchez. El atentado estaba encuadrado en la campaña que ETA había iniciado contra los intereses de empresas francesas en España.
 
A últimas horas de la tarde del día 24 de diciembre de 1986, el etarra Francisco Ramón Uribe, acompañado de un segundo miembro de la banda, robó un coche en la localidad de Lasarte tras amenazar a la propietaria del vehículo con una pistola. Los terroristas llevaron a la mujer al campo de fútbol de Zubieta y, una vez allí, la dejaron en libertad tras advertirle que no denunciara los hechos. Poco después se dirigieron al hipermercado del grupo francés Pryca en Oyarzun donde colocaron un artefacto explosivo. Minutos antes de las 20:00 horas, varias llamadas anónimas avisaban a los responsables del centro comercial y a la Asociación de Ayuda en Carretera Detente y Ayuda (DYA) de Guipúzcoa de la colocación de una bomba en el hipermercado. Según el anunciante, ésta haría explosión a las 20:30 horas. Rápidamente, un equipo de especialistas en desactivación de explosivos de la Guardia Civil de Oyarzun se desplazó hasta el lugar. Una vez allí, los guardias ordenaron que el hipermercado, que ya había cerrado sus puertas al público, fuera desalojado y la zona acordonada. Sin embargo, a la hora indicada en las llamadas telefónicas, las 20:30, no se produjo ninguna explosión. Los guardias civiles, ayudados por un vigilante de seguridad y por un empleado de limpieza del propio centro, continuaron buscando el artefacto entre los bolsos y paquetes de los clientes, en la zona de la consigna. Diez minutos después de la supuesta hora límite, mientras José Antonio Peña inspeccionaba un bolso, tuvo lugar la explosión. Peña Medina recibió de lleno el impacto de la onda expansiva, falleciendo en el acto y quedando su cuerpo completamente destrozado, mientras que los empleados Simón Arasti y Calixto Sánchez sufrieron contusiones, así como heridas leves en la cara y el cuero cabelludo, respectivamente. Uno de los testigos presenciales relató los momentos previos a la explosión:
 

Uno de los guardas del establecimiento estaba dejando un bolso en el mostrador de consigna, junto a un guardia civil, que le pidió una linterna y le dijo que se alejase por si había dentro alguna bomba. No le dio tiempo a alejarse, porque inmediatamente se produjo una fuerte explosión, que provocó la caída de ladrillos y maderas y mucho polvo, e inmediatamente después vi al guarda caído en el suelo y sentí dolor en la cabeza y la pierna (…) ha sido un milagro que no nos pasase casi nada.
 
La bomba, compuesta por entre 2 y 3 kilos de explosivo, 2 de metralla y un temporizador, estaba oculta en una bolsa de deportes, a unos setenta centímetros del suelo. Tras la explosión, los dos heridos precisaron curas de urgencia y fueron posteriormente trasladados a centros hospitalarios, sin que se pudiera hacer nada por la vida del guardia civil Peña Medina. La zona de la consigna, situada cerca de la puerta principal del hipermercado, sufrió considerables daños materiales. Como en tantas otras ocasiones, la fortuna quiso que el atentado de ETA no acabase convirtiéndose en una auténtica masacre: el horario habitual de cierre del hipermercado eran las 22:00 horas, pero con motivo de la Nochebuena ese día la hora de cierre se había adelantado dos horas, facilitando notablemente el desalojo del local por parte de los agentes de la Benemérita.
 
 
 
Dos días después del atentado, el 26 de diciembre, ETA militar se responsabilizaba del asesinato del guardia civil José Antonio Peña Medina en comunicados enviados a distintos medios de comunicación vascos. Asimismo, la banda terrorista reivindicaba otros atentados contra empresas de capital francés, como el cometido el día de Navidad contra un hotel de la cadena Novotel, en Madrid. Según los asesinos de la banda, la cooperación del Gobierno francés con el español “debilita el movimiento nacionalista vasco y trata de internacionalizar la represión contra los vascos implicando a otros gobiernos en su política antivasca”. El hipermercado de Pryca, uno de los más importantes de Guipúzcoa, había sufrido anteriormente otro atentado con explosivos y formaba parte de la lista de empresas de capital francés a las que Gestoras pro Amnistía recomendaba no acudir, en su “campaña a favor de los refugiados”, lo que en la práctica significaba señalarlas como objetivos de ETA, debido a la colaboración que Francia estaba prestando a España en materia de extradiciones. A consecuencia de los dos atentados y las numerosas amenazas anónimas recibidas, los responsables del hipermercado decidieron instalar un sofisticado sistema de seguridad que incluía numerosas videocámaras. Ocho meses después del atentado que le costó la vida al guardia civil José Antonio Peña Medina, en agosto de 1987, esas mismas cámaras de seguridad servirían para identificar a un sargento y a un cabo primero de la Guardia Civil, detenidos tras haber colocado, en el mismo centro comercial de Oyarzun, una bomba compuesta por 250 gramos de goma-2. Según confesaron ellos mismos, el objetivo de la colocación de la bomba era extorsionar a los responsables del centro, exigiéndoles entregas de dinero a cambio de no colocar más artefactos explosivos. El cabo primero pertenecía al Grupo Especial de Desactivación de Explosivos (GEDEX) de la Guardia Civil en Guipúzcoa.
 
 
 
Al día siguiente del atentado, el 25 de diciembre, se celebraron en el Salón del Trono del Gobierno Civil de Guipúzcoa, en San Sebastián, los funerales por el guardia civil asesinado. Al acto asistieron el director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, los gobernadores civiles de Guipúzcoa y Vizcaya, Julen Elorriaga e Iñaki López, respectivamente, y el capitán general de los Pirineos Occidentales. Desde la noche anterior la viuda del guardia civil se negó a separarse del féretro. Durante la ceremonia, apoyada en dos guardias civiles y sin separarse en ningún momento del ataúd, no dejó de repetir una y otra vez “te quiero”, protagonizando escenas de gran dolor, conmoción y nerviosismo, llegando a gritar a los asistentes “iros, iros todos de aquí”. Tras el oficio una compañía de los Grupos Antiterroristas Rurales (GAR) y la banda de música de la Guardia Civil de Logroño rindieron honores a José Antonio Peña. Poco después, sus restos mortales fueron trasladados al aeropuerto de Fuenterrabía para viajar en avión hasta Granada desde donde, por carretera, fueron transportados hasta la localidad jienense de Castillo de Locubín.
 
 
 
En Jaén, en la Comandancia de la Benemérita en dicha localidad, fue instalada una capilla ardiente. Desde allí, a mediodía del 26 de diciembre, miembros de la Guardia Civil condujeron a hombros el féretro hasta la Iglesia parroquial de San Félix de Valois, donde se ofició el funeral previo al entierro del agente asesinado. Más de una docena de coronas de flores, enviadas por amigos del fallecido, instituciones oficiales y la Asociación de Mujeres de Guardias Muertos por el Terrorismo, precedían al féretro a su llegada. Tras éste, cubierto con la bandera nacional y el tricornio, iban la viuda y la madre de José Antonio Peña. En la homilía, el capellán de la Guardia Civil que oficiaba el acto, Juan Bautista Monzón, señaló que “por desgracia, hechos como éste forman parte de nuestra cruz de cada día”, indicando que Peña Medina había sido “una víctima más del odio desenfrenado y de la violencia sin sentido”. El capellán aseguró que “asistimos prácticamente impotentes a situaciones que resultan insostenibles” ante la presencia de los cientos de guardias civiles y policías que acudieron a la ceremonia. Entre los asistentes estuvieron presentes el delegado del Gobierno en Andalucía, Tomás Azorín; el presidente de la Diputación, Cristóbal López Carvajal; el coronel jefe del Tercio de Granada, José García Mendoza; el gobernador civil, Francisco Rodríguez Caracuel y el alcalde de Jaén, José María de la Torre. En el momento en que los asistentes a la misa se daban la paz, la viuda, Josefa Melero, se abrazó al féretro de José Antonio Peña y besó el tricornio que había pertenecido a éste. Tanto durante el funeral como posteriormente, grupos de personas dieron vivas a la Guardia Civil y gritaron consignas de “muerte a ETA”, “granujas”, “bandidos”, “esto es lo que tenemos para rato”, “esto es la democracia” o “los de ETA no mueren, pero sí mueren los desgraciados”. Los dos hijos de José Antonio Peña, de corta edad, no asistieron al funeral, ya que su madre les había dicho que su padre se había marchado “con Papá Noel para entregar juguetes a niños en lugares muy lejanos”. Terminado el oficio, el cadáver de José Antonio Peña Medina fue finalmente inhumado en el cementerio de San Fernando, donde había sido previamente enterrado su padre, el también guardia civil Antonio Peña Aguayo.
 
 
 
El funeral por el alma de José Antonio Peña en San Sebastián había sido el primero al que asistiera Luis Roldán desde su toma de posesión como director de la Guardia Civil. Al término de aquél, Roldán manifestó que “los atentados terroristas se comentan y valoran por sí mismos, pues no son más que agresiones a la libertad del País Vasco y, consecuentemente, a la libertad de todos los españoles”, señalando que “en el resto de países, los odios y tensiones en el día de Navidad se aminoran y, sin embargo, quienes agreden permanentemente al pueblo vasco y al pueblo español ni siquiera respetan esa fecha entrañable”. Por su parte, Euskadiko Ezkerra hizo público un comunicado en el que la formación afirmaba que el asesinato de Peña Medina ponía de relieve “el total desprecio de ETA a la voluntad popular recientemente expresada en las urnas”. Pocos días después del atentado, el 29 de diciembre, altos cargos del Ministerio del Interior organizaron una visita a distintos acuartelamientos de las Fuerzas de Seguridad, para mostrar su solidaridad con los agentes en las fechas navideñas. El secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, y los directores generales de la Policía y la Guardia Civil, José María Rodríguez Colorado y Luis Roldán, acudieron a varios centros para mostrar su apoyo a los agentes destinados en el País Vasco y paliar, de algún modo, la desmoralización que se había puesto de manifiesto tras el fallecimiento de Peña Medina.
 
 
 
En abril de 1996, la Audiencia Nacional condenaba a Francisco Ramón Uribe Navarro a penas que sumaban 50 años y cuatro meses de cárcel por el atentado en el que perdió la vida el guardia civil Peña Medina. Uribe Navarro fue detenido en junio de 1994 durante una operación llevada a cabo por la Guardia Civil, en la que también fueron detenidos, entre otros, Eusebio María Lasarte Balerdi, Luis Gorriti Pagola, Javier Picabea Aizpurua y María Encarnación Martínez Fernández.
 
 
 
José Antonio Peña Medina, de veintiséis años y natural de Castillo de Locubín (Jaén), estaba casado con Josefa Melero García y tenía dos hijos de 4 y 2 años de edad. Siguiendo los pasos de su padre, Antonio Peña Aguayo, José Antonio había ingresado en el Instituto Armado en 1981 y llevaba viviendo en Oyarzun desde 1983. Su madre se encontraba en Madrid, compartiendo las fiestas navideñas con otros familiares, cuando recibió la noticia de la muerte de José Antonio, tras la cual se trasladó a Jaén para esperar la llegada del cuerpo y acompañar a la viuda. La muerte de José Antonio Peña causó una especial conmoción entre los guardias civiles de la provincia de Jaén, ya que la mayor parte de ellos eran conocidos del joven o lo habían sido de su padre.
 
 
 
En marzo de 2005, según Real Decreto 319/2005, “con el deseo de honrar la memoria de los militares y guardias civiles que fueron asesinados en atentado terrorista”, José Antonio Peña Medina fue ascendido con carácter honorífico y a título póstumo al puesto de Cabo.
 
 
 
José Antonio Peña fue la última de las cuarenta y dos víctimas mortales del año 1986.




Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Mostrar mensajes anteriores:   

Publicar Nuevo Tema  Responder al Tema  Página 1 de 16
Ir a la Página 1, 2, 3 ... 14, 15, 16  Siguiente

Usuarios navegando en este Tema: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado
Usuarios Registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No Puede descargar archivos
No Puede enviar eventos al Calendario