Bueno, no sé. Puede que el personal ya esté un poco saturado y anestesiado a base de marear tanto la perdiz. Puede que también, como en tantas otras cosas, hasta sean de los que han entrado por el aro mental de “la guerra” o el “conflicto”. Otros seguro que serán de los que apliquen socialmente ese refrán que solo se da en España de “dame dinero y no consejo”; o aquél otro de “aquí me las den todas”. Al fin y al cabo esta democracia y estos políticos que nos llevan de la manita no son otra cosa que el fiel reflejo de la sociedad que lo alumbra y lo tolera. Alguien dijo que en una democracia, cada colectividad tiene lo que se busca y merece.
Pueden ser muchas cosas; aunque sí es cierto que resulta curioso y extraño en un colectivo que ha sido machacado tan despiadadamente por estos canallas ( tanto por las ratas asesinas como por los políticos titiriteros y sin escrupulos)
Dicen que los romanos aplicaban la terrible tortura de la crucifixión , no solo como castigo, sino para que sirviera de ejemplo y advertencia a aquellos que se oponían a su estado. Ahora no se trata de crucificar a nadie, en eso sí que nos hemos civilizado un poquito; pero tampoco es liberar a asesinos múltiples juzgados y con condenas de cientos de años, y mucho menos pactar con ellos y darles un puesto en ese estado que ellos tratan de eliminar y destruir.
No sé. Supongo que para cualquier persona que base sus raciocinio en la lógica, estas cosas le parecerán verdaderas barbaridades fuera de todo contexto de justicia, ética y demás zaranganas; pero ya dijo alguien muy acertadamente, que España es diferente; aunque los diferentes somos los españoles.
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