Para meter zizaña podría decir que en estos casos los restos de los aparatos no se “pierden” en muladares de chatarra hasta que no se llega a una conclusión técnica; y que no solo las sucias garras de la política hinca sus uñas en estos casos.
Recuerdo un caso en que un helicóptero se estrelló en el patio de un colegio de Aluche. Estaban recién estrenados en el gobierno los señores del PSOE y el aparato era militar (me suena qué del 804 Edron) para transporte de personalidades. Los milicos lloraron a sus muertos y depositaron los restos del aparato en un barracón enorme para juntarlos y hacer una especie de rompecabezas que facilitase la investigación. Los gobernantes vieron una posibilidad de sacar tajada y lo querían prohibir . Tuvo que intervenir el Rey ( el escuadrón le daba servicio ) y al final se quedó en el establecimiento militar; pero se pusieron policías del estado a vigilar los restos, y policías militares a vigilar a los policías gubernativos.
Esto es España.
El resultado fue “fatiga del material”. Una microfisura que solamente se podía detectar con microscopios especiales rompió el árbol de transmisión afectando al rotor de cola…tres muertos.