Entre los envidiosos y policías nacionales frustrados jodiendo todo el día con los pabellones. Que me devuelva la guardia civil la pasta que me he gastado en el pabellón. O aquí me quedo hasta que me desahucien por el juzgado pero antes cojo un marro y dejo el pabellón bonito para que no venga un listo a meterse por la cara.
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