El día que las asociaciones de víctimas se dediquen a defenderlas y no a politizar o a llenarse los bolsillos, mejor nos irá.
Mientras tanto, no hay ayudas económicas por parte de esas asociaciones para las psicoterapias, ni tampoco para los gastos jurídicos que conlleva el demandar al Estado...que sigan así, por mi parte, desconfianza absoluta (salvo una quizá, la de los cuerpos y fuerzas de seguridad).
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