Bueno, bueno. De acuerdo que hay que hablar y expresarse correctamente, con educación, dando ejemplo, y todas esas cosas; pero no seamos “inquisidores” y “papistas”.
Si vuecencia ha leído a escritores tan insignes como Quevedo ( D. Francisco) podrá observar que el lenguaje español admite muchos “palabros” en verdaderas joyas de arte literarias. Otro ejemplo es nuestro Nobel, D. Camilo José Cela.
Yo por mi parte, como contumaz transgresor, asumo mi parte de culpa y hago propósito de la enmienda ( todos los años me juro a mi mismo dejar de fumar y…..)
Todo depende de la intención.
Una vez un colega se dirigió a un servidor diciendo: “Arevacos, eres un monstruo”. Le miré y algo debió de captar en mi mirada. Inmediatamente advirtió lo que significa “ser un monstruo” para un andaluz.
También hay situaciones en que un “palabro” soltado en el momento oportuno y a modo de restallido de látigo tiene consecuencias positivas. Si se tiene tres segundos para “inflamar una decisión” no se puede andar con sermones o soflamas sicológicas.
De todas formas está bien que cuidemos nuestro lenguaje. A ver si también vamos corrigiendo esa manera de escribir churrigueresca y en plan morse que se está extendiendo peligrosamente.
Saludos.