Cambiar de modelo politico y social a una nación es algo mucho más importante y de más transcendencia que el simple hecho de que me suban el sueldo y dar vueltas alrededor de una cuenta corriente.


Estimado señor López. El modelo político de una república no es malo ni peyorativo por sí mismo. Es un modelo bueno de gobierno y el ejemplo lo tenemos en multitud de países que lo emplean en distintos modelos. Pero el modelo que nos puede servir para alabar esta manera de gobierno, también nos expone modelos que, bajo el amparo de la república, son totalmente totalitarios.

Aquí el modelo de monarquía es a la usanza de las democracias modernas. El rey reina pero no gobierna; es decir, que su figura es la garante de la unión de los pueblos que componen la nación. Este es un concepto desconocido por mucha gente. Para que nos entendamos y nos entiendan: el Rey no puede meter mano en los gobernantes ni en la manera de gobernar de los elegidos por el voto de los ciudadanos.

Ahora sólo queda abrir un poco los ojos y darse cuenta de qué colectivos políticos y sociales abogan por la eliminación del sistema actual y abogan por una república en España, y fácilmente se llega a la conclusión de que lo conforman todos los partidos de las llamadas izquierdas a los que se le añaden los separatistas y todos aquellos que pretender la división de España para provecho propio, pero que se sirven del modelo actual para sus intereses ( pura y dura hipocresía)

Esta división es idéntica a la de la anterior república, y los resultados están a la vista. A fecha de hoy todavía estamos inmersos en la inercia del conflicto.

Personalmente no me considero monárquico, pero menos aun republicano tal y como creo que se quiere aquí una republica y con los antecedentes de las dos anteriores. Simplemente me da miedo; pero es una apreciación puramente personal.

En España se llegó a un momento en que se quiso hacer borrón y cuenta nueva. Dejar en el pasado los errores y crear un marco social en que todos tuviésemos cabida. Rojos y azules, morados y lilas, altos y bajos, feos y guapos; y creo que el modelo era razonablemente aceptable si se dejaban atrás odios, fobias y demás virus políticos enquistados en los españoles. Pero había que dejar atrás y renunciar, en bien de todos, algunas particularidades y concebir una España común dentro de la diversidad de todo tipo que tenemos.

Este sistema no es perfecto y se puede mejorar y pulir en función de las goteras que se encuentren o se produzcan; y está más que demostrado que sirve para todos. Porque el problema no está en el modelo, el problema está en las personas que se sirven de un modelo u otro.

Luego podríamos hablar del tipo de república: democrática, federal, confederal, socialista, o cualquier otro apellido que se la quiera añadir. Pero ese es otro tema.

Saludos