Yo no creo ser muy caimán todavía pero soy de los que opino que no hay que hacer tirador selecto NUNCA. En este país todo lo que es positivo lo utilizan siempre en tu contra. Si eres buen trabajador te van a colar siempre todos los marrones. Si eres buen tirador lo van a utilizar en tu contra en un juicio si como resultado de una intervención alguien resulta muerto por un disparo.
Si este compañero es tirador selecto le van a preguntar mil veces, basandose en ello, el porqué no disparó a una pierna. No le valdrá lo de que yo disparé al bulto. Y el juez, si hace falta para condenarlo, será una de las razones que utilizará.
Lo digo recordando una sentencia que mantiene en prisión a un compañero que mató a un "loco", que andaba por un pueblo pinchando gente con un horca de cargar alpacas. Le disparó y mató, y el Juez en su sentencia dijo que tuvo la opción de irse antes que la de disparar.
No hay nada repartido de modo más equitativo en el mundo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.
Ahora según parece fue un tenedor lo que utilizó el fallecido:
http://www.galiciapress.es/texto-dia...en-sus-ataques
Pero el sanitario que también fue testigo, al declarar se ratificó en la versión de los GC...su testimonio confirmsna que fueron atacados mediante un cuchillo.
Máximo respeto a la familia. Pero lo del tenedor es fruto de su versión.
No es lo mismo encontrarte alguien en la vía pública y que no haya peligro inminente para ninguna persona y en un momento dado poder salir tu corriendo que estar dentro de un domicilio donde tu capacidad de huida está limitada y en cualquier acometida del enfermo te va a alcanzar seguro.
Si apuntas con tu arma a las piernas de una persona que está a 2-3 metros de distancia y esa persona se abalanza hacia ti, en ese momento la trayectoria del proyectil deja de ser las piernas para dirigirse al abdomen. Aparte de que en ese caso si peligra tu vida disparar a las piernas es jugártela a no alcanzarle y que te meta el cuchillo hasta la nuca.
Lo mejor es irse del lugar y dejárselo a otro.
No hay nada repartido de modo más equitativo en el mundo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.