debe ser de un triste que cada vez que te vayas de un sitio descorchen champagne.... recuerdo de las ganas que tenian, donde estuve de eventual, de tropezarse con un coronel jubilado al que no le daban ni los buenos dias y q ue habían tenido de capitán....

También recuerdo una vez que nos venia un oficial y nos llamaron de varios puesto de su anterior destino para darnos el pésame....que larga se nos hizo su estancia....