La historia en principio seria como una más, como somos un pueblo muy dado ha sacar un chiste de una situación un tanto “singular”, a nadie le extraña que medie el humor. Pero en esta ocasión se ha traspasado una línea roja, regulada, una ética profesional, el respeto a la intimidad de las personas, y la imagen de las mismas. Eso es lo reprochable de esta noticia, lo que merece una investigación y sus consecuencias.

No creo que las imágenes que han sido publicadas les haya hecho ni pizca de gracias a los profesionales que salen, y mucho menos, sin su consentimiento.

La historia no necesita de fotos, de nombres, de datos…..solo relatarlo como algo “singular” o anecdótico. Mi abuela decía siempre……se dice el pecado pero no el pecador.


Un cordial saludo.