Y otra. Y esta vez con ovejas de por medio.

Ahora resulta que mi “Carmenita”, pobrecita ella, a pesar de querer tanto al pueblo populoso y ser animalista desde que ascendieron a cabo a Machichaco y lo destinaron al norte, no había visto nunca una ovejita lucera así, en vivo y en directo; y la chiquilla se ha emocionado cuando ha visto todo un rebaño de merinas por medio de la Puerta de Alcalá.

Mi Carmenita, que es muy lista y se fija en todo, se ha dado cuenta que las ovejitas han dejado limpio el césped de la Puerta de Alcalá y ha rebajado en varios centímetros los aligustres de boulevard; y a mi niña se le ha encendido una bombilla en esa mente privilegiada que tiene y con la que alumbra a todo el pueblo de Madris.

¡¡Más ovejas pa Madris!!

No era suficiente con celebrar el día de ciclista veterano, el día del ciclista infantil, el día del ciclista sin bicicleta, el día de los perros por adoptar, la maratón anti desahucios, el día sin humos, el día del orgullo gay, las concentraciones por la libertad de joder de sus acólitos podemitas, el día del orgullo criollo, el día del orgullo subsahariano, las copas del Madrí, alguna de del Aleti, etc., que ahora se le ha metido en el caletre hacer una pasarela ovina para disfrute de los turistas.

¿Y cuándo vamos a poder los madrileños que pasan de todo esto poder hacer uso del caballo de metal? Pagar ya pagamos el impuesto ese del impuesto de circulación…. Y luego no podemos circular; pero ya ni en transporte público, ya que los buses tienen que desviarse cuando se celebra por todo lo alto algún evento progresista y el metro anda metido en reformas y con más cortes que una peli comprometida en época de Franco.

Solo nos queda la alternativa de algunos días alternos, y de esos ya se encarga la lluvia o algún desgraciado que va medio dormido o alumbrao perdido para darse la bofetada y liarla parda.

Menos mal que mi Carmenita no sánterao, que eso de las ovejas es más antiguo que el canalillo de Isabel II, y que precisamente lo hacen para reivindicar el que dejen libre las Cañadas Reales, que una de ellas , curiosamente, discurre por too el cetro de la calle Alcalá. Pues como decía, menos mal, ya que si se entera nos planta una tribuna a cada lado, cobra por sentarse a ver el espectáculo, cierra la calle al capitalista vehículo, y tenemos todos los días a las ovejas calle Alcalá arriba, calle Alcalá abajo ( excepto cuando se celebren cualquiera de los otros eventos indicados anteriormente con anterioridad).

Tampoco sabe mi amiga Carmena, a pesar de ser animalista y de gustarle mucho las ovejas, que ni una de esas se salva de terminar en el puchero o en la sartén. Vamos, que no se salva del matarile ni el corderito del Norit. Que yo sepa, solo ha entregado el petate por voluntad propia, el carnero de la legión. Pero claro, esto los animalistas y los progresistas que les privan las chuletas se lo callan.

¡La que nos han liao los sociatas con darle carta blanca a la abuelita de las ovejitas!

¡Pa habernos matao!

PD para el señor Corleone. Pido disculpas por confundir al director de tan señalada película, pero es que de aquella época, me sacan de la señora Loren ( Dña Sofía) y es que me pierdo.