Yo sí te creo, compañero... Te parecía feo entregar en el juzgado un pasaporte caducado, y fuiste a renovarlo para entregarlo nuevecito.
Yo creo en tí, compañero ejemplar... Y es que ser un buen guardia civil está muy mal visto en España.
Insisto. Estos señores no son asesinos, ni violadores, ni come niños. Tampoco son víctimas de nada, ni héroes de nadie. Sencillamente son unos asquerosos que se han aprovechado de una chavala borracha y la han dejado tirada en mitad de una ciudad desconocida en medio de la noche. Y no sólo lo han hecho así sabiendo que era de lejos de allí y sabiendo que no conocía a nadie, sino que además le han mangado el móvil para dejarla más tirada aún.
Me da asco pensar que un guardia civil pueda comportarse así y no ser expulsado automáticamente. Pero si un juez determina que eso no es delito, sencillamente será un compañero con el que nunca podré identificarme. De momento un Tribunal dice que, efectivamente, eso es delito y que, de confirmarse en alta instancia, este pollo se irá a la calle.
Pero el delito será el que determinen los tribunales de justicia, y no el que digan las manifestaciones feministas de la calle. Y la pena será la que corresponda según esos tribunales, y no la que imponga el fervor popular. Esto último se llama linchamiento, y aunque es tentador, sólo hace destruir el estado de derecho.
Ojo.
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