Dices verdades como puños. A todos nos gusta tener nuestros derechos laborales y sociales y que no nos exploten en el trabajo, pero... ¿quién mueve un dedo para ello?
Solamente nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.
Aquí somos muy dados a leer la noticia por la mañana a las 8 en el diario tal, y a las 8 y 10 ya hemos condenado sin remisión al que haga falta. Parece que a algunos se les olvida la presunción de inocencia y que hay jueces cuyo trabajo es ese.
Muy buena tu última frase.
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